Un día, seguramente no hoy, ni mañana, y ojala no sea pronto, recibirás ESA llamada, o ESE mensaje.
Lo que es un hecho es que tarde o temprano la recibirás. Y en ese momento, sentirás como si alguien te abriera el pecho y te sacara el corazón, o como si recibieras el golpe más fuerte que te sacará todo el aire de los pulmones. Sentirás como el frío recorre toda tu espina hasta llegar a tu cabeza, sentirás ese zumbido que sofoca todo el sonido a tu alrededor. Y leerás o escucharás las palabras que nunca quisiste escuchar.
A veces la vida te prepara para esa llamada, y otras veces caerá en el momento menos esperado. Esta última es la que nadie desea a nadie, y al menos para mí, es de la que menos se habla. Si alguien osara hablar de ella, probablemente escucharías un «shhh, toca madera, no hables de eso». Pero mientras más evitemos esta conversación, más difícil será llevarla, Créeme. Algunos ya saben de lo que estoy hablando porque ya lo han sentido. Y para los que no… lo primero que debes saber es que nunca serás el primero en sentirlo, y que muchos entendemos ese dolor.
De corazón, me gustaría poder decir o desear a todos que nunca reciban esa llamada o ese mensaje… pero sería mentirnos a nosotros mismos sobre algo que eventualmente pasará. Y cuando pase, lo único que te pido es que hagas lo siguiente:
1.Respira profundo, cierra los ojos. Siente tu dolor, pero siempre entiende que no hay nada que puedas hacer. Mantente sereno, por más difícil que sea.
2.La mayoría de las veces que pase, no serás el único que reciba esa noticia. Por lo tanto, lucha con todo tu ser para tener el valor de estar para alguien más.
3.Esta es la más difícil, por que creo que solo se adquiere con el tiempo; Trata de tener la sabiduría de saber cuándo tienes que mantenerte sereno para aceptar algo que ya no puedes cambiar, y el valor para tomar el control de lo que sí puedes, que es estar para alguien más.
Dicen que nada te prepara para la pérdida de un ser querido. Sin embargo, creo que hay algunas cosas que pueden ayudar: tener serenidad, valor y sabiduría, el que no te guste pensar en eso, no nos exime de que la vida pase, asi que creo que hay veces que es necesario que tengas esta conversación contigo mismo o al menos intentarlo.
Comprende que, cuando esto suceda, muchas veces será algo que ya sepas que está por venir. Pero habrá algunas, en donde la pérdida será repentina y muy probablemente injusta, pero sucederá. Recuerda que no hay persona viva hoy, que desee que en su partida tu sufras o no puedas salir adelante. A veces, superar la pérdida no es solo por ti, sino también para honrar su memoria. No olvides que todos queremos verte feliz. Toma el tiempo que necesites para encontrar la paz y llora tu pérdida todo lo que necesites. Pero por favor, levántate siempre. La vida debe continuar.
Y antes de que pienses que es intrusivo que yo te de este consejo “barato” o que nadie se tiene que meter en cómo alguien lleva su duelo a manera personal. Solo quiero que sepas que todo esto realmente me lo escribo a mi mismo. Para anclarme y aceptar que esto pasará (como ya me ha pasado) faltando el tiempo que falte. Y que cuando pase no me voy a dejar caer. Y que si algun dia es mi turno, sepan que yo solo quiero que me recuerden con cariño y sigan adelante, menos llanto y mas risas.
Y si a solo uno de ustedes les sirve esto cuando llegue el momento. Es más que suficiente.
Si algún día recibes esa noticia y te sientes abrumado, puede que no sea tu mejor compañía, pero si buscas una mano amiga que te ofrezca una cerveza y te haga sonreír con un chiste muy fuera de lugar, «IM YOUR GUY». Si buscas consuelo adicional, rodéate de amistades chingonas.
Y lo más importante, nunca dejes de recordar cuánto amas a todos los que amas. Si pensaste en alguien cuando leiste esto. Solo escirbele o llamalo y dile qu elo amas.
Los amo.
Enzo.
