Hija: Papá quiero ser hombre.
Yo: Que es ser hombre mi amor?
Hija: Así como tú
Yo: Que es ser asi como yo mi vida?
Hija: Asi, que te gusta hacer carnita asada, te pones jeans, y te gusta el futbol.
Yo: Mi amor todas esas cosas las puedes hacer tu también, lo que me hacer ser hombre es algo que ni yo mismo controle se llaman cromosomas y no tienen nada que ver con las cosas que nos guste hacer. Tu te puedes vestir como tu quieras y hacer lo que tu quieras eso no te hace ni menos «mujer»ni más «hombre».
Hija: Pero yo quiero ser fuerte como tú. ¿Cómo puedo ser fuerte?
Yo: Mi amor pero yo ahora solo soy mas fuerte que tu por que soy más grande, ves al señor de la esquina ese que está todo grandote, el seguramente tiene mas fuerza que yo, eso no lo hace a el mas hombre o a mi menos hombre. La verdadera fortaleza no es exclusiva de los hombres, mi vida. Tú eres fuerte, aunque tal vez no lo veas ahora. La fortaleza viene de nuestro interior, de nuestros corazones. Viene de enfrentar nuestras dificultades y desafíos, de aprender de nuestros errores y seguir adelante.
Hija: ¿En serio? ¿Yo puedo ser fuerte también?
Yo: Por supuesto, cariño. Todos tenemos la capacidad de ser fuertes. No se trata solo de la fuerza física, se trata de la fuerza mental, la determinación, la resiliencia y el coraje. Y tú, mi amor, tienes todo eso y más.
Hija: Y mamá es fuerte?
Yo: Es la persona más fuerte que yo he conocido en la vida mi amor.
FIN
