Soma: «Todas las ventajas del cristianismo y del alcohol; y ninguno de sus inconvenientes.» Le decía Mustafá Mond a Bernard Marx, en el libro «Un Mundo Feliz» de Aldous Huxley, cuando lei este libro el terminó de «Soma» me resonaba mucho a algo que vemos hoy en día, en «Un Mundo Feliz», la sociedad está drogada con un compuesto llamado «Soma», una sustancia que disipa la ansiedad, borra las preocupaciones y crea una sensación general de felicidad y complacencia.
Y entre mas avanzaba el libro mas me sonaba conocido…. Al final del dia el Soma, en esencia, es la manera perfecta de mantener a las masas dóciles y felices, sin importar cuán distópica pueda ser la realidad a su alrededor… ¿Te suena a algo que produzca un efecto similar?
Esa plantita verde que últimamente ya es mas popular y estoy seguro que en cuanto se legalice por completo será algo totalmente cotidiano en el uso de nuestra sociedad, y no quiero parecer hipocrita, yo tomo y fumo cigarro, lo cual siempre estoy consiente del daño, y comparando es seguro que hace mas daño que la marihuana. Pero esto mas bien va a quien defende el uso de la marihuana a capa y espada como si fuera algo totalmente bueno.
El Soma de Huxley y la mariguana comparten algunas similitudes interesantes. Ambas drogas inducen una sensación de relajación y bienestar, ofrecen un escape momentáneo de la realidad y están ganando aceptación generalizada en la sociedad. Pero aquí es donde la comparación se pone un poco incómoda.
Veámoslo desde esta perspectiva: ¿Acaso el aumento de la legalización y la aceptación de la mariguana en nuestra sociedad, en cierto modo, refleja la disposición del «mundo feliz» de Huxley a usar el Soma para mantener a las masas adormecidas y conformes? Ahora bien, no estoy diciendo que vivimos en una distopía gobernada por una élite que nos droga para mantenernos dóciles. Guiño Guiño. Pero a veces, me pregunto si la mariguana, como el Soma, se está convirtiendo en una herramienta para evadir y escapar de nuestras realidades, en lugar de enfrentarlas y cambiarlas.
Claro, todos necesitamos desconectar de vez en cuando. Un poco de relajación y escapismo no es malo, es humano. Pero cuando el escapismo se convierte en una forma de vida, ¿estamos realmente viviendo o simplemente existiendo en un estado perpetuo de felicidad fabricada?
Toda mi vida he escuchado «La marihuana es algo natural no te puede hacer daño» y mi cabeza siempre decia, vaya tambien es natural la «Amanita phalloides» y es un hongo que crece de la tierra y al consumirlo por el hombre es letal. Vaya no todo lo «natural» es bueno para nuestra especie, ese termino hippie de que todo lo que viene de la tierra es bueno, es demasiado egocentrista y narcisista a mi gusto, ya que da por sentado que este mundo esta hecho para el ser humano, cosa que creo que esta bastante fuera de la realidad, pero bueno regresando al punto.
La marihuana, al igual que el Soma, puede ser una bendición o una maldición, dependiendo de cómo se use. Puede ser un medio para aliviar el dolor, la ansiedad y una serie de otros problemas de salud. Pero también puede convertirse en una muleta para escapar de una realidad incómoda, una forma de evadir los desafíos y las dificultades de la vida en lugar de enfrentarlos.
A medida que continuamos navegando por esta nueva era de aceptación de la marihuana, es crucial que recordemos las lecciones que Huxley nos dejó, debemos resistir la tentación de usarla como una cura para todas nuestras aflicciones, y en cambio, usarla de manera consciente y responsable.
Así que, si necesitas encender un porrito para relajarte después de un día estresante, date como magnate. Pero si encuentras que necesitas encender uno para enfrentar cada día, tal vez sea el momento de preguntarte si te estás acercando demasiado a un «mundo demasiado feliz». Porque, al final, como bien sabía Huxley, la verdadera felicidad no se encuentra en una píldora, o en este caso, en una planta. Se encuentra en vivir la vida de manera auténtica, en toda su caótica, dolorosa y maravillosa gloria.
Los Amo
Enzo.
